Venimos de varias semanas de estrés en los mercados. Empezaron como una corrección, y de a poco la situación se convirtió en pánico. Pánico en los mercados financieros, pero también vistos en nuestras vidas del día a día. Y obviamente, los precios de activos financieros cayeron dramáticamente. Pero, ¿no es un cliché la idea de NO vender en pánico (y quizás, comprar)? Lo vamos a analizar:

Los medios se han encargado de hacer creer a los inversores que sus inversiones van a seguir bajando en la misma dirección para siempre y los llevan a tomar decisiones equivocadas como vender en pérdida. Esto es un error y en este artículo vamos a recordar los principios básicos que nos van a alejar de tomar malas decisiones.

Casos similares en el pasado reciente

Voy a repetir un “cliché” que es lo que, en Quiena sabemos, hay que hacer: ¡NADA!.

Un plan de inversión de largo plazo ya toma en cuenta situaciones como esta e incluso mucho peores (como la crisis de 2008). Nuestro trabajo como inversores es seguir con el plan. Es lo que incentivamos en Quiena mientras seguimos rebalanceando las cuentas de los clientes de forma normal.

Porque cada vez que ocurre una caída la gente piensa que “esta vez es diferente”, pero nunca lo es.

Veamos algunos casos reales donde los clientes de Quiena ya atravesaron esta situación:

  • 2018 fue un año que puso a prueba la disciplina de nuestros clientes. Para febrero 2018 ya veíamos la caída de más del 10% en 2 semanas. La más grande desde 2015. La mayoría de nuestros clientes veía un retorno negativo en sus cuentas y publicamos un reporte donde les recordamos a nuestros clientes la regla de no hacer nada ya que esta volatilidad está tomada en cuenta en el plan de inversión.
  • Si bien hubo un período de recuperación, para octubre de 2018 el mercado había perdido todo el retorno generado en el año y la prensa en el mundo hablaba de que había terminado el período de suba y empezaría una recesión. Insistimos con nuestra recomendación de no hacer nada, porque es el tipo de titular que la prensa publica todo el tiempo para generar tráfico y no para guiar a los inversores correctamente.
  • Para finales de diciembre habíamos tenido el 14° peor trimestre de los últimos 100 años. Nuestros clientes más escépticos creyeron que «esta vez es diferente» y fueron tentados en vender. Pero ya habíamos visto este comportamiento, que es normal en situaciones de estrés, e insistimos con la recomendación de apegarse al plan de inversión y no hacer nada.

En efecto, 2019 fue un año de excelentes retornos.

No estoy diciendo que 2020 o 2021, o cualquier otro año, vaya a ser o no un año de excelentes retornos, porque es imposible de saber. Pero sí es posible saber que, en el largo plazo, estas caídas se ven insignificantes frente al retorno que genera un portafolio como los que recomendamos en Quiena.

Pero, vamos un poco más atrás. En el 2016 el Reino Unido aprobó la salida de la Unión Europea por referéndum, resultando en la peor caída a la apertura desde 1986. Era una situación tan única y diferente que el argumento de “esta vez es diferente” podría tener sentido para la mayoría de gente. Pero en Quiena ya hemos pasado por situaciones así muchas veces, y las que no hemos pasado se han estudiado en profundidad. En ese entonces, publicamos una recomendación donde recordábamos a nuestros clientes que la diversificación que incluimos en los planes de inversión de Quiena está pensada para superar estas situaciones de estrés y salir ilesos. De nuevo, recomendamos no hacer nada y nuestros clientes estuvieron satisfechos con los resultados.

Análisis de largo plazo

Si, esto funcionó en un par de casos de los últimos años. Pero ¿qué pasó más hacia el pasado? Para responder esto veamos los 13 trimestres de peor retorno de los últimos 100 años, caídas que harían asustarse a cualquiera; especialmente sabiendo que algunos de éstos se dieron alrededor de crisis muy fuertes: La Gran Depresión, La Burbuja .COM, La Crisis Inmobiliaria de 2008. A la derecha vemos los retornos que tuvo el mercado después de estas caídas:

 

 

Es decir, que en promedio cuando un trimestre tiene una pérdida de -23% en el S&P500, dentro de los siguientes 1, 3, y 5 años vemos retornos de +25%, +37%, y +91% correspondientemente. Otra forma de verlo es que, estadísticamente, cuando el mercado cae hay mucho mayor probabilidad de que suba a que no. E incluso si no lo hace, en el largo plazo lo racional es mantenerse comprado y no hacer nada.

¿Me conviene vender todo ahora para comprar más abajo?

Esta es una de las falacias más grandes del mercado. Creer que podemos vender y cuando toque piso compramos más y así intentamos generar más retorno. No sólo que hay muchísima evidencia teórica y empírica que apunta a que no es posible, sino que hay un estudio que debería asustarnos de intentarlo.

Si tomamos los últimos 100 años del S&P 500, el índice más representativo del mercado de acciones de EEUU, calculamos que el retorno anual promedio es del 7.35%. Pero si analizamos los días de los que salieron esos retornos encontramos que el 80% del retorno vino de sólo el 44% de los días. Eso quiere decir que si vendemos nuestras inversiones y nos perdemos de esos 44% de los días, habremos perdido la gran mayoría del potencial de retorno.

Debido a que NUNCA sabemos qué días van a subir y cuáles a bajar, estaríamos dejando al azar la gran mayoría del retorno que podríamos generar en el mercado. Incluso, analizando los resultados, encontramos otros puntos de quiebre. Por ejemplo, la mitad de los retornos del índice se generaron en el 17% de los días.

¿Creemos que podemos predecir cuáles días entrarán en el 17% de mayor retorno? Si la respuesta es NO (y en Quiena creemos que la respuesta siempre es NO), entonces no debemos arriesgarnos a vender las posiciones para volver a entrar en un menor precio porque tenemos un 83% de probabilidades de perdernos de los días que generan la mitad del retorno potencial.

 

Pensemos que estas estadísticas sumadas a la intención de vender en una caída para comprar en menores precios es exactamente lo que lleva a que los inversores poco experimentados caigan en el cliché de vender cuando todo cae y comprar cuando todo sube (lo opuesto a lo que habría que hacer).

Entonces, ¿compro más en esta caída?

Esto lo hemos tratado en otros artículos en el pasado, y la respuesta es “depende”. Si tenemos un horizonte de inversión de largo plazo (este elemento es importante), y además tenemos una alta tolerancia al riesgo (buscando generar el mayor retorno posible), estas caídas se convierten en una oportunidad de hacer nuevos depósitos en la cuenta de inversión para que Quiena invierta esos fondos en el portafolio diversificado, y entonces aumentar el potencial de retorno.

La tolerancia al riesgo es algo importante, porque si en cambio, no toleramos posibles mayores caídas de corto plazo (que siempre son una posibilidad), entonces lo mejor es no hacer nada.

Conclusión

En este artículo llegamos a la misma conclusión de todos los demás en los que tocamos esta temática. Lo mínimo que debemos hacer para mantener nuestro plan de largo plazo es actuar racionalmente y no hacer nada, y si tenemos un perfil agresivo, podríamos considerar hacer un nuevo depósito para comprar más.

Quiena está siempre cuidando el capital de sus clientes, cumpliendo con el deber fiduciario que tiene (deber legal de poner los intereses de los clientes por encima de los propios), y este artículo busca llevar a los clientes a tomar las mejores decisiones.

 

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