Hoy el INDEC, de Argentina, publicó la medición de inflación de Abril 2018. Fue el máximo del año, siendo 2.7%. El problema de esto es que la gran mayoría de la población se ve afectada porque sus ingresos se mantienen en el monto y moneda local, y es muy difícil tomar medidas como aumentar los sueldos simplemente, porque esto generaría más inflación.

Es un círculo vicioso, pero en Quiena proponemos otro camino. Más del 40% de los argentinos tiene capacidad de ahorro, y sólo un porcentaje muy pequeño lo invierte correctamente. E incluso si estamos invirtiendo los ahorros, debemos decidir en qué moneda hacerlo, y en qué instrumentos.

Si tenemos a la gran mayoría de los ahorristas invirtiendo en pesos, como es el caso, o simplemente guardando dólares localmente, terminamos en una posición frágil en la que una crisis local (como una inflación muy fuerte) genere que se pierda poder de compra de la gran mayoría de la población, y el hecho de que un porcentaje chico se proteja al tener sus inversiones diversificadas en distintas monedas y países, pasa a no importar. La crisis va a ser generalizada.

En cambio, ¿qué pasa si ese 40% de los ahorristas tuviese su dinero en distintas monedas y países? Entonces, cuando haya una crisis local toda esa población (16 millones de argentinos) va a tener sus ahorros protegidos, una mayor seguridad para ellos y su familia, y si la crisis se agrava, probablemente van a tener que traer de regreso esos ahorros y utilizarlos en la economía.

Esto no pasa si sólo una porción pequeña de la población tiene sus ahorros protegidos en distintos países y monedas, porque no van a traer todos sus ahorros al país para usarlos. En un “escenario ideal” 16 millones de argentinos tienen sus ahorros protegidos ante la inflación, y las crisis podrían incluso ser más leves, ya que la clase media va a estar protegida por sus propios esfuerzos, y no dependerán de políticas de terceros.

En Quiena buscamos crear este escenario ideal para todos los países donde operamos, al hacer simple y barato invertir montos bajos en diversos activos, de mercados globales y con la protección ante crisis locales.

Los inversores que tienen parte de sus ahorros administrados por Quiena, no sólo se protegieron de la inflación del 2018 sino que ahora tienen mayor poder de compra para que, si necesitan usar esos ahorros, lo puedan hacer en una mejor posición que tenían cuando empezaron a invertir.