Continuamos con la idea del artículo anterior, donde hacia el final analizamos una de las primeras causas para que los inversores individuales no logren sus metas; el cómo está estructurada la industria financiera. Pero ahora analicemos los errores que son nuestra responsabilidad como inversores.

1. Invertir aleatoriamente

La gran mayoría de inversores con los que hemos trabajado en Quiena (y nosotros mismo en algunos momentos) invierten sin una meta clara. Sin tener el objetivo claro de cuánto necesitan y en qué plazo, para lograr sus objetivos. Pueden haber muchas razones para no hacerlo pero es el primer paso.

Sin una meta casi seguro terminaremos por invertir en aquellos vehículos que se creen van a dar más retornos. Ya que sin meta pasamos a sólo buscar generar ganancias, ¡nada más!, y más ganancias significa SIEMPRE más riesgo. He visto como esto lleva a que la mayoría de inversores individuales termine con portafolios DEMASIADO riesgosos, concentrados en activos de alto retorno, sin que necesariamente contribuyan a lograr los objetivos del inversor.

También se puede ver el otro extremo, al no tener metas puede que el objetivo no sea simplemente generar ganancias, sino NO perder dinero, por lo que el portafolio termina DEMASIADO concentrado en activos muy poco riesgosos, lo que no sólo resulta en pérdidas reales por inflación, sino que tampoco se van a lograr metas financieras personales o familiares, y si se logran resulta que se podrían lograr otras mucho más grandes invirtiendo correctamente. De cualquier manera no es eficiente, y es un error.

2. Ajustes irracionales a nuestras inversiones

Relacionado al punto anterior, si no hay una meta, no hay razón para mantener un portafolio global y planeado, ni un plan. Esto lleva a la mayoría de inversores individuales a hacer ajustes que no tienen sentido racional, basados en emociones. Por ejemplo, sacar dinero de inversiones que están dando pérdidas (o no dan las ganancias esperadas), para invertir ese capital en las inversiones que SI están dando ganancias, al menos momentáneamente.

En principio este proceder parecería normal, o incluso lógico, pero lo cierto es que un inversor debería construir un portafolio planeado para lograr metas (si las hubiera), y mantener los porcentajes asignados a cada tipo de inversión en el largo plazo. Esto significaría vender parte de las inversiones ganadoras y comprar más de las que están perdiendo valor. Exactamente lo opuesto a lo que la mayoría de gente consideraría normal o lógico. Aunque quizás sea común, ya que si la mayoría de gente no tiene metas claras, no va a tener un plan, ni manera racional de mantener las proporciones en su portafolio.

3. Crear un FALSO portafolio diversificado

Finalmente, viendo las consecuencias negativas de los errores anteriores muchos inversores empiezan a caminar en el camino correcto pero cometiendo un error resultado de falta de experiencia o información.

Diversificación falsa: Construyen un portafolio diversificado, con varias inversiones, pero a pesar de ser una idea correcta, hace falta no sólo tener muchas inversiones distintas, ya que podemos tener 10 inversiones pero si están conectadas (correlacionadas) por distintos factores no tenemos diversificación. Si una de estas inversiones entra en problemas lo más probable es que las demás también presenten pérdidas.

Por ejemplo: diversificar comprando acciones de Microsoft, Apple, IBM, Netflix, Facebook, y LinkedIn, NO es realmente diversificar. Todas tecnológicas y lo más probable es que si una entra en problemas, todas lo hagan y realmente nos daba igual no diversificar.

Pero también se aplica a “diversificar” con inversiones distintas: comprar 1 departamento en un barrio de nuestra ciudad, otro departamento en otro barrio, otro en las afueras, y hacer una inversión en una empresa de préstamos. Todas estas inversiones tienen relación directa con la economía local, si se entra en recesión lo más probable es que todas pierdan valor al mismo tiempo.

Inversiones no aptas: No es eficiente (y a veces hasta contraproducente) tener un número limitado de inversiones en un portafolio, ya que el objetivo de un portafolio diversificado en el largo plazo es que sin importar el escenario económico, siempre existan activos en el portafolio que se desempeñen bien, y mantengan en buenas condiciones el portafolio global. Si sólo elegimos unos pocos activos (aunque no tengan relación entre sí) es inevitable que en el largo plazo el portafolio sufra pérdidas muy grandes en distintos momentos, cosa que puede llevar a que el inversor venda, como de costumbre en el peor momento posible.

Por suerte, y ahondaremos en esto en próximos artículos, la tecnología nos permite invertir poco capital en oportunidades que antes eran sólo para grandes inversores. Como comprar bienes raíces con unos pocos cientos de dólares.


Con esto describimos los 3 errores más graves cometidos por los inversores, y en el siguiente artículo haremos un resumen de todo lo hablado hasta este momento, describiendo los problemas, y finalmente empezaremos a hablar de las soluciones. Además empezaremos a compartir herramientas interactivas gratuitas que nuestros lectores podrán utilizar para empezar a organizar sus finanzas e inversiones.


CREAR UN USUARIO GRATUITO EN QUIENA

 

Equipo de asesoría de Quiena
Nicolás Galarza Ricci, CEO