Continuamos con la explicación simplificada o inicial, de cómo recomendamos inversiones para nuestros clientes. Si no leíste el anterior artículo lo puedes hacer AQUÍ.

1. ¿Cómo saber cuánto invertir en cada tipo de activo?

Es lo más difícil, no porque no se pueda dividir en partes iguales el portafolio y listo, sino porque no es lo óptimo. Si lo dividimos en partes iguales (o cualquier otra distribución que elijamos) vamos a lograr ganancias en el largo plazo, el problema es que de seguro podríamos haber generado más. Significa que estaremos logrando X retorno mientras asumimos más riesgo del necesario. En otras palabras, nuestro portafolio tendrá mayores “sacudidas” en el tiempo, que las que tendría un portafolio óptimo que logra el mismo retorno.

Un portafolio óptimo es aquel que tiene el menor nivel de volatilidad / riesgo posible, para alcanzar un retorno puntual.

Hay varios métodos posibles, pero en Quiena usamos uno de los modelos más de vanguardia en la industria, la teoría de Paridad de Riesgo. Estos modelos nos permiten no sólo encontrar un portafolio óptimo sino calcular el retorno esperado para éste, y construirlo en base a nuestras necesidades. Quiena lo hace automáticamente en un par de clics, ¡y gratis!

 

2. Evitar un falso portafolio diversificado

Este error consiste en creer que se está diversificando por invertir en varios activos, pero que en realidad tienen relación y van a comportarse (subir o bajar de valor) conjuntamente. Podemos evitar este error -quizás- a ojo, al usar sentido común para determinar si 2 activos están o no relacionados.

Por ejemplo, el sentido común nos dice que comprar 3 departamentos no es diversificar. Son parte del mismo mercado. Así como comprar 5 acciones, todas de EEUU y empresas grandes, no es diversificar. Poner todo nuestro dinero en oro, dólares, o plazos fijos tampoco es diversificar.

Ahora, el sentido común nos va a ayudar hasta cierto punto, pero si hacemos una inversión en bienes raíces y oro; o Bonos emergentes y acciones que pagan dividendos; quizás se vuelva un poco más complejo para la mayoría ¿estoy diversificando?. Para solucionarlo podemos usar la medida estadística de correlación. Más que explicar sus detalles, explicaré simplemente que es una medida estadística que va desde –1 a +1 y que nos dice qué tan en conjunto se mueven 2 inversiones.

Si el número se acerca a 1 significa que ambos se mueven a la par, subiendo y bajando al mismo tiempo. Si se acerca a -1 significa lo contrario, y cerca de 0 significa que no tienen relación (lo ideal es que nuestras inversiones tengan entre todas una correlación lo más cercano posible a 0).

De nuevo, Quiena soluciona el problema de esta complejidad, para que una vez que cada inversor entiende los principios básicos pueda actuar con confianza, mientras Quiena hace los cálculos complejos.

3. Ajustes racionales

Finalmente, uno de los errores más destructivos que podemos cometer. Caer en la tentación de vender o salir de nuestras posiciones que presentan pérdidas (tanto de nuestras acciones en un mercado bursátil bajista, como tratar de vender nuestro departamento cuando el país entra en recesión y el mercado inmobiliario se desacelera); para luego usar ese dinero para comprar o invertir más en donde hemos tenido ganancias recientemente.

Es muy fácil hacer esto ya que tendemos a sentirnos mejor, más seguros, y confiados de las inversiones, personas, o situaciones que nos han dado resultados positivos en el corto plazo. Pero al menos cuando invertimos, esto no tiene sentido. Por un lado deberíamos hacer lo contrario, vender cuando las cosas van bien y comprar activos que han perdido su valor, y por otro concentrarnos en ¡SEGUIR NUESTRO PLAN DE LARGO PLAZO! Esto significa que si de entrada decidimos asignar 10% de nuestro capital a 10 inversiones no relacionadas, nuestro trabajo debería ser hacer que nuestro portafolio muestre siempre esa asignación de 10% por posición.

Esto lo explicamos en detalle al hablar de la Magia del Rebalanceo de Cuenta.


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Equipo de asesoría de Quiena
Nicolás Galarza Ricci, CEO