El anuncio a través de Twitter y de un artículo de blog de Elon Musk sobre estár evaluando hacer de Tesla una empresa privada dejó a muchos inversores con dudas.

Dejando de lado la factibilidad de la operación y la conveniencia para Tesla de hacerlo, evaluaremos a continuación que implicaría para accionistas los distintos escenarios.

¿Cómo se pasa una empresa pública a privada?

El proceso para pasar una empresa pública a una privada es parecido a una oferta pública de adquisición. El directorio hace un acuerdo de oferta con los inversores que desean hacer la oferta y se presenta la propuesta a la asamblea de accionistas, la cual puede aprobarla o rechazarla.

 

¿Qué consecuencias tiene para un inversor?

Desde el punto de vista de un inversor minorista, una empresa pública que pasa a ser privada es parecido a una adquisición, lo que significa que como ha pasado muchas veces en los portafolios de clientes de Quiena, no hay nada que el inversor deba hacer, siempre lo guiaremos en el proceso, y significará que su inversión se transformará en efectivo (por una ganancia, prácticamente seguro) o en nuevas acciones en su cuenta. 

Veamos algunos ejemplos:

  • En 2016 Tesla adquirió SolarCity en acciones a un valor de 0.11 acciones de Tesla por cada acción de SolarCity.
    Si por ejemplo un inversor tenía 10 acciones de SolarCity, pasó a tener una acción de Tesla y el valor de 0.1 acciones en efectivo (las partes fraccionarias se pasan a efectivo).
  • También en 2016, Microsoft adquirió LinkedIn en efectivo por US$ 196 por acción.
    En el momento de la compra, un inversor con 10 acciones de LinkedIn pasó a tener US$ 1960.
  • En 2013 Dell paso a ser una empresa privada en un cambio que resuena mucho con lo que propone Musk.
    En ese momento Dell tenía problemas para cambiar su estructura de negocios ya que sus inversores públicos la consideraban una empresa de computadoras, algo en lo cual estaba perdiendo cada vez más dinero. Michael Dell decidió asociarse con Silver Lake Partners para llevar la empresa privada pagando US$ 13.88 por acción.

En todos estos casos el precio pagado fue mucho mayor que la cotización de las acciones en el mercado. Una oferta de adquisición tiene pocas chances de ser aprobada de no ser al menos 20-30% mayor que la mayor cotización reciente.

¿Podemos mantener nuestra inversión?

Mirando los casos de la sección anterior, parece claro que mantener nuestra exposición a la empresa resulta difícil.

En el caso de SolarCity podíamos mantener nuestras nuevas acciones de Tesla, pero el negocio ya no es el mismo, quedando diluido dentro de todo lo que hace la empresa combinada.

Ni hablar del caso de LinkedIn: aunque usemos el dinero obtenido por nuestras acciones para comprar Microsoft, estaríamos comprando mayoritariamente un negocio distinto al que estábamos antes.

Para el tercer caso, Dell, la respuesta es directamente NO. Al pasar a ser privada, inversores minoristas dejaron de poder mantener participación en la misma.

En el caso de Tesla, esto todavía no es claro.
Aunque Elon Musk expresó su deseo de crear un medio de inversión para poder mantener a pequeños inversores, no hay ningún ejemplo de que esto funcione para inversores no calificados.
Aunque se encuentre una forma aceptable de mantener a los inversores minoristas, hay algunas cosas que se perderían:

  • La inversión fraccionaria que hace DriveWealth sólo es posible con empresas públicas, por lo que toda fracción de acción sería obligatoriamente vendida.
  • Los inversores que tengan una acción o más, suponiendo que se encuentre un mecanismo para mantener su inversión incluso siendo inversores extranjeros y no calificados, perderían liquidez. Solo podrían vender su inversión en eventos específicos con periodicidad de varios meses.
  • No es claro que pequeños inversores tengan manera de adquirir más participación en la empresa en el futuro.
  • La visibilidad en el negocio sería bastante menor. Al ser privada no hay obligación de presentar resultados trimestrales y la información puede presentarse de maneras menos transparentes.

Sin embargo, hay que recordar que cualquiera sea el caso (que compren las acciones de nuestros clientes por una ganancia o que las acciones se mantengan en su cuenta) la razón por la que utilizamos el mercado de acciones para manejar el capital de nuestros clientes es que es líquido, regulado, seguro y nunca estamos obligados a hacer nada. Entonces, cuando y si llega el momento de tomar una decisión, guiaremos a nuestros clientes a que entiendan las consecuencias de las opciones y podrán tomar la que deseen.

Finalmente, debemos tomar en cuenta que este artículo sólo tienen la intención de despejar cualquier duda que haya surgido por esta noticia. Lo cierto es que para que se tome una decisión deberá pasar mucho tiempo, y tendremos mucho más novedades a lo largo del camino. Así que no hay de qué preocuparse ni que hacer en nuestros portafolios por el momento.